¿Cuánto tiempo pasaste hoy en Instagram? ¿TikTok? ¿Scrolling sin pensar en nada?
No estamos aquí para echarte nada en cara! Yo hago lo mismo en cuanto tengo algo de tiempo libre.
Meditar es como ir al gimnasio a ejercitar nuestra atención. Al principio cuesta, da pereza y prefieres quedarte en el sofá sin hacer nada.
La buena noticia es que con tan sólo 10 minutos que le dediques al día comenzarás a sentir resultados brutales.
Poco tiempo, mucho impacto
La mayoría de personas no meditan porque piensan que es una práctica para hippies que se van a la India a encontrarse a sí mismos. Que ellos no tienen tiempo para estar una hora alejados de todo, en silencio con la túnica y el maestro Miyagi. Mi consejo es quitarle sacralidad a la meditación.
Con solo 10 minutos al día ya puedes notar mejoras reales como:
- Mayor claridad mental
- Menos reacciones impulsivas
- Más calma al tomar decisiones
- Mejor descanso
Diez minutos. Lo que tardas en ver dos Reels.
El gimnasio de la mente
Meditar es como ir al gimnasio, pero para la cabeza.
El primer día te duele todo (en este caso, te distraes cada 3 segundos).
El segundo estás igual de torpe, y hasta piensas que no sirve.
Pero si insistes, un día te das cuenta de que puedes parar y respirar antes de explotar.
Eso es progreso. Y eso, amigo, es salud mental.

No me sale, me aburro, no sirve para nada, no es para mí
No tienes que meditar bien.
De hecho, no puedes hacerlo mal.
Meditar es solo sentarte, respirar, y darte cuenta de que te has distraído.
Y cuando lo haces, vuelves. Eso ya es entrenar.
Te aburrirás. Te picará una pierna. Te vendrán 800 pensamientos.
Pero si no lo evitas y simplemente los miras pasar, empiezas a cambiar tu relación con ellos. Y eso es mucho.
Conclusión
No necesitas un retiro. No necesitas apps.
Solo parar 10 minutos y sentarte contigo.
Hazlo hoy. No porque tengas tiempo, sino porque lo necesitas.