Meditar es como entrenar

Introducción

Está de moda dedicar tiempo a cosas que nos hacen bien:
Una horita en el gimnasio, media a cocinar algo rico, una ducha, un paseo, una serie.

Pues amigo, con tan solo diez minutos al día puedes conseguir un impacto radical en tu bienestar.

Así como lo oyes, sin magia. Tan solo se trata de dirigir tu atención.

Sentarse a meditar no es perder el tiempo

Desde pequeño te han inculcado en el cerebro que pararse es sinónimo de no hacer nada

Pararse a meditar es revolucionario, una defensa activa ante la constante avalancha de estímulos.

Durante esos 10 minutos estás:

  • Entrenando tu mente para no reaccionar como un resorte.
  • Aprendiendo a reconocer tus pensamientos sin que te arrastren.
  • Creando espacio entre lo que pasa y cómo respondes.

La meditación son las pesas de la atención, de la conciencia. Así como después de mucho tiempo de gimnasio tenemos músculos fuertes, con mucho tiempo de meditación tendremos una atención a prueba de bombas!

El primer día que vas al gimnasio no te ves más fuerte. Te duele todo.
Lo mismo pasa cuando te sientas a meditar: la cabeza se va, te aburres, te cuesta.

Pero si vas cada día, algo empieza a cambiar.

En el gimnasio ganas músculos. En la meditación ganas espacio interior.
Ese espacio es el que te permite responder en vez de reaccionar, descansar mejor, entenderte sin juzgarte.

Construye el hábito

No hace falta hacer maratones de mindfulness.
Lo que transforma es la constancia: diez minutos bien sentados, cada día.

Si no vas nunca al gimnasio y un día vas y te matas a pesas tendrás agujetas dolorosas y no querrás volver.
Esto es lo mismo, construye un hábito

Tu mente también necesita su rato de cuidado. Sentarte a meditar es regalarle eso.

No tienes que ser experto.
No tienes que vaciar la mente.
Solo tienes que sentarte. Estar. Respirar. Volver cuando te pierdas.

Hazlo diez minutos al día. No para cambiarte, sino para empezar a estar más contigo.



“Meditar no es desconectarte del mundo. Es reconectar contigo mismo en medio del ruido.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *